A David Álvarez Sánchez le atraía ser escritor
desde muy joven cuando, con 14 añitos, comenzó a plasmar sus ideas en papel,
asistiendo, a su vez, a un club de lectura, en la Casa de las Conchas de
Salamanca, en el que se enriquecería para utilizarlo en sus escritos.
Todos aquellos libros, repletos de poemas y aventuras, lo empujarían a seguir
con su sueño de ser escritor, participando en diversos eventos (El Alcaraván,
Cómete el Escenario, Encuentro poético por las víctimas de Juárez, Poemas en el
Cajón, Los poetas de la pérgola, etc.) durante todos estos años, hasta el día
de hoy.
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martes, 24 de septiembre de 2019
jueves, 1 de diciembre de 2016
EN TU MEMORIA
En
el mundo solo quedan
las
huellas de los que pisaron fuerte,
no
hace falta ser famoso para que se te recuerde.
Bastan
los momentos que vivimos juntos,
de
los que disfrutamos sin saber que se acabarían.
El
simple roce de tu pelo cuando te teñía,
o
las bromas que nos gastábamos, sin llegar a enfadarnos,
los
pequeños momentos en una fiesta en San Fernando
o
alegar sin parar de lo que no nos gustaba.
Son
Recuerdos que la muerte no puede llevarse,
ni
que una fuerte marea podría arrastrar,
ni
siquiera el viento los podría devastar.
Permanecerás
por siempre en mi memoria
en
un lugar solo escogido para ti,
cálido
y acogedor, para que te sientas cómoda.
Jamás
te irás de mis recuerdos
hasta
que la muerte me lleve,
como
te llevó a ti.
A la memoria de mi cuñada
Ana Mª Jiménez Gutiérrez
miércoles, 17 de agosto de 2016
LA NOCHE QUE ME OLVIDÉ DE TI
La noche que me olvidé de ti,
No podía dormir.
Buscando en los recuerdos
De una vida pasada,
Me dio la madrugada.
Y después de tanto pensar,
No encontré nada
Que me recordara aquella
Vida pasada.
Ya tan alejada que ni
Los recuerdos te nombraban.
La noche que me olvidé de ti,
No quise dormir.
Busqué desesperado momentos
En los que estuve a tu lado,
Traté de evocar tu rostro,
Tu sonrisa, tu mirada.
Pero no me salía nada.
Maldije a la oscuridad
Por llenar de vacío mi mente.
Y borrar de mi, aquellos
Recuerdos completamente.
La noche que me olvidé de ti,
Me quede vacío.
Y busque, sin sentido,
Un recuerdo en el olvido.
Aquella imagen me llenó
De alegría,
Pues tu cara se divisaba
En una fotografía.
Y, por fin, los recuerdos
Volvieron como regueros
Colmando mi alma de
Bellos anhelos.
La noche que me olvidé de ti,
Ya había llegado a su fin.
Pero me quedé dormido,
Con tu foto pegada a mi pecho
Para que los sueños
Me trajeran los recuerdos
De aquellos momentos que vivimos
Antes de que el destino
Separara nuestros caminos.
A mi madre.
María Peralta Padrón
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